Es una de las decisiones más importantes al emprender: ¿empiezo como autónomo o creo una sociedad limitada? Mucha gente cree que la SL “paga menos impuestos” por definición, o que ser autónomo es siempre más sencillo. Ninguna de las dos afirmaciones es del todo cierta: depende de cuánto ganas, qué riesgos asumes y cuánto estás dispuesto a gastar en gestión.
En esta guía comparamos ambas figuras con criterios prácticos y te damos una regla para decidir.
Resumen rápido
| Criterio | Autónomo (persona física) | Sociedad limitada (SL) |
|---|---|---|
| Responsabilidad | Ilimitada, con tu patrimonio personal | Limitada al capital aportado (con matices) |
| Impuesto principal | IRPF (tipo progresivo) | Impuesto sobre Sociedades (tipo general 25%) |
| Trámites de creación | Muy sencillos, gratuitos y online | Notaría, Registro Mercantil, Hacienda |
| Coste inicial | Casi nulo | Desde unos cientos de euros |
| Gestión anual | Contabilidad simplificada | Contabilidad mercantil y cuentas anuales |
| Coste de gestoría | Menor | Mayor |
| Imagen frente a clientes | Más “personal” | Más “empresa” |
| Cotización a la Seguridad Social | Cuota según ingresos reales | El administrador-socio cotiza como autónomo societario |
| Flexibilidad | Muy alta | Menor (hay que cumplir formalidades) |
Diferencia 1: Responsabilidad
Como autónomo, respondes de las deudas de tu actividad con todos tus bienes presentes y futuros (con algunas protecciones legales, como la vivienda habitual en determinados casos y la posibilidad de exoneración de deudas por la ley de segunda oportunidad).
Con una SL, la sociedad responde con su patrimonio y tú, como socio, normalmente solo arriesgas lo que aportaste. Pero hay excepciones importantes:
- Avales personales: bancos y arrendadores suelen pedir que firmes como avalista, de modo que respondes igualmente.
- Responsabilidad del administrador: si incumples obligaciones (por ejemplo, no disolver la sociedad ante pérdidas graves, o impagos a Hacienda y Seguridad Social) puedes responder personalmente.
Diferencia 2: Impuestos
Autónomo: IRPF
Tributas por los rendimientos netos de la actividad (ingresos menos gastos deducibles) en la escala progresiva del IRPF, junto con cualquier otra renta que tengas. Los tipos marginales crecen con los ingresos y, en los tramos altos, superan el 40%, según tu comunidad autónoma (verás ejemplos en cuánto IRPF pagan los autónomos).
SL: Impuesto sobre Sociedades
La sociedad paga el Impuesto sobre Sociedades, con un tipo general del 25%. Existen tipos reducidos para empresas de nueva creación (en las condiciones que fija la ley, durante los primeros ejercicios con beneficios) y para microempresas, que pueden situarse por debajo del tipo general. Comprueba el tipo aplicable a tu caso.
Pero hay un matiz esencial: ese dinero es de la sociedad, no tuyo. Cuando quieras retirarlo, pagarás impuestos adicionales:
- Como sueldo (nómina): tributa en tu IRPF y genera cotización.
- Como dividendos: tributan en tu IRPF como rentas del ahorro (con tipos de entre el 19% y el 30%, según el tramo).
Por eso, la ventaja fiscal de la SL aparece sobre todo cuando dejas parte del beneficio dentro de la sociedad (reinversión) o cuando tu base imponible como autónomo sería muy alta.
Diferencia 3: Costes de creación y mantenimiento
Crear una SL (orientativo)
- Capital social mínimo: desde 1 euro (con condiciones: mientras no alcance los 3.000 € debes destinar parte del beneficio a reservas y, en caso de liquidación, los socios responden de la diferencia).
- Notaría y Registro Mercantil: unos cientos de euros.
- Gestoría de constitución: desde unos cientos de euros.
- Total orientativo: entre 300 y 1.000 €, según el caso. Las constituciones telemáticas (vía CIRCE) pueden reducir costes y plazos.
Mantener una SL
- Contabilidad mercantil completa y cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil.
- Impuesto de Sociedades anual, además de IVA y retenciones trimestrales.
- Nóminas si te pagas sueldo.
- Gestoría: habitualmente se mueve en torno a los 100-250 € al mes, mucho más que la de un autónomo sencillo (30-100 €). Compara opciones en nuestra guía de gestorías online.
Este sobrecoste fijo es la razón por la que la SL no compensa con ingresos bajos.
Diferencia 4: Seguridad Social
El autónomo individual cotiza por tramos de ingresos reales (ver la tabla de cuotas). En la SL, el socio que además es administrador y controla la sociedad (según porcentajes y condiciones) debe cotizar como autónomo societario, con reglas específicas, y la sociedad puede tener además costes por nóminas.
La cotización no desaparece al crear una SL: solo cambia cómo se calcula. No es un motivo para constituir una sociedad.
¿A partir de cuánto compensa una SL?
No hay un número mágico, pero hay un criterio habitual entre asesores:
- Por debajo de 30.000-40.000 € de beneficio anual: suele compensar seguir como autónomo (menos costes y menos burocracia).
- Entre 40.000 y 60.000 €: zona gris; depende de si necesitas retirar todo el dinero o puedes reinvertirlo, y de tu nivel de riesgo.
- Por encima de 60.000 €: la SL suele empezar a ser interesante fiscalmente, sobre todo si reinviertes parte del beneficio.
Este criterio es orientativo y cambia con la normativa y tu situación personal. Calcula con un gestor tu caso concreto.
Cuándo suele compensar seguir como autónomo
- Empiezas y aún no sabes cuánto vas a ganar. Es la opción más flexible.
- Tu actividad es de servicios personales con pocos riesgos (consultoría, diseño, traducción, formación).
- Tus ingresos netos son moderados y los retiras casi todos.
- Quieres aprovechar la tarifa plana (ver tarifa plana).
- No tienes empleados ni stock ni grandes contratos que generen deuda.
Cuándo suele compensar una SL
- Tu beneficio es alto y puedes dejar parte en la empresa.
- Tu actividad implica riesgo patrimonial: empleados, stock, obras, hostelería, productos defectuosos.
- Vas a montar un negocio con socios, inversores o planes de crecimiento.
- Quieres vender o transmitir el negocio más adelante.
- Tus clientes grandes prefieren contratar con empresas y no con personas físicas.
- Vas a reinvertir de forma continuada en equipo o desarrollo.
Ejemplo ilustrativo
Imagina a una consultora freelance que factura 90.000 € al año y tiene 40.000 € de beneficio tras gastos:
- Como autónoma: todo el beneficio tributa en IRPF y debe cotizar por tramos de ingresos reales.
- Como SL: el beneficio tributa en Sociedades, y ella decide cuánto cobra en nómina y cuánto deja en la empresa. Podría ahorrar impuestos si reinvierte, pero asumiría más costes de gestión.
Sin una simulación con cifras reales (IRPF, cotización, sueldo, gestoría), no se puede afirmar cuál sale mejor. Pide a tu gestor un cálculo comparativo con tus números.
Se puede empezar como autónomo y pasar a SL después
Sí, y es una estrategia habitual. Empiezas con coste mínimo (ver cuánto cuesta ser autónomo) y, cuando tu actividad crece, constituyes la SL y traspasas el negocio. Ten en cuenta:
- Hay que planificar el traspaso de clientes, contratos y activos.
- Debes darte de baja como autónomo individual (o mantener ambas actividades si procede).
- Puede haber implicaciones fiscales en la transmisión de bienes.
- Habrá que recalcular tu cotización como autónomo societario.
Errores frecuentes
- Montar una SL con ingresos bajos y pagar de gestoría más de lo que ahorras.
- Pensar que la SL elimina la cuota de autónomos (no la elimina en la mayoría de casos de administrador-socio).
- Mezclar dinero personal y de la sociedad, con problemas fiscales y de responsabilidad.
- No pagarse sueldo sin planificar la tributación.
- Esperar a ganar mucho y retrasar una decisión que tenía sentido antes por riesgo.
- Decidir solo por el tipo del 25% sin considerar lo que tributa al retirar el dinero.
Preguntas frecuentes
¿Puedo ser autónomo y tener una SL a la vez?
Sí, pueden convivir con actividades distintas, con consideraciones fiscales y de Seguridad Social. Consulta tu caso.
¿La SL paga menos impuestos que un autónomo?
No siempre. Puede pagar menos si reinviertes beneficios y tu base es alta; pero al retirar dinero hay una segunda tributación y los costes de gestión son mayores.
¿Es obligatorio tener un gestor en una SL?
No es obligatorio por ley, pero la complejidad contable, mercantil y fiscal hace que en la práctica casi todas lo tengan.
¿Qué pasa con la tarifa plana si creo una SL?
Los autónomos societarios pueden acceder a ella si cumplen los requisitos generales, según las fuentes consultadas. Comprueba las condiciones antes de decidir.
¿Puedo pasar de SL a autónomo?
Sí, pero implica disolver o liquidar la sociedad (o transmitir el negocio), con costes y efectos fiscales que conviene planificar.
Fuentes oficiales para contrastar la información
- Agencia Tributaria (AEAT): Impuesto sobre Sociedades e IRPF.
- Seguridad Social: régimen de autónomos societarios.
- Registro Mercantil / CIRCE: constitución de sociedades.
- BOE: Ley de Sociedades de Capital y normativa fiscal vigente.
Última revisión: noviembre de 2026. Los tipos impositivos y requisitos cambian con frecuencia; verifícalos siempre en fuentes oficiales o con un asesor. Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento profesional.